lunes, febrero 28, 2011

HORDE CASKET- Slab of infinite butchery (2010)

Segundo disco de estos americanos devotos del Brutal Death made in… USA, cómo no, publicado por Sevared Records y con portada a cargo de Jon Zig: son dos buenas pistas que aciertan sin dejar margen para las sorpresas. Respecto a su primera entrega han mejorado sensiblemente varios aspectos, sobre todo la producción, que es superior, más contundente pero a la vez más clara, lo que ayuda a que la música sea inteligible. Quizá sea una nueva dimensión que el grupo quiere adoptar, en consonancia con el lavado de cara que le han hecho al logo y que lo ha vuelto legible. Y el disco es algo más cercano a un verdadero larga duración, aunque para ello hayan incluido cuatro bonus-tracks, tres de ellas versiones distintas de temas aparecidos en su anterior “Landscape of cadavers” del 2008.

Eso sí, de brutalidad no han perdido ni una milésima parte, y esto sigue siendo Brutal Death americano con toda su ortodoxia, tanto en riff, blasts, voces, títulos, como en iconografía general y estilismo. La voz, ya que la menciono, también es “casi” inteligible, y se agradece que sea algo más que un ruido informe y monótono. Algún chillido de gorrinillo aparece también de vez en cuando, lo que le da aún más variedad. También añaden partes solitas esporádicas, que tienen el mismo efecto que la variación en la voz o los muy frecuentes cambios de ritmo: hacen que la música gane en sobriedad (el tema “Cardiopulmonary regurgitation” es un buen ejemplo en todos los sentidos). Y, aunque a veces esta máxima no se siga, la claridad favorece la brutalidad, mientras que la confusión la camufla y al final acaba por matarla.

Lo que no cabe esperar es encontrar partes pegadizas ni que el grupo facilite la tarea de diferenciar los temas entre sí. Los riffs tienden a ser complejos, sin llegar a ser “Tech”, y la velocidad de los temas suele moverse por los tempos más rápidos. Pero como además todos los temas tienen varias partes –en general poco o nada relacionadas entre sí-, el resultado acaba siendo un amasijo de fragmentos ciertamente atractivos por separado pero que, si se escuchan de un tirón de principio a final, pueden llegar a saturar. Y eso que la mayoría de canciones no llegan a los tres minutos. Lo que tienen de bueno en cuanto a sonido y variedad les flojea bastante en cuanto a estructurar los temas. Pero si lo que se busca es hartarse de oír genuino Brutal Death americano, tipo SUFFOCATION, GORGASM o LUST OF DECAY, el placer está asegurado.

1 comentario:

Carlos Tizón dijo...

me da miedo leer death y placer juntos jjajaja, a mi el brutal death americano, a veces se me hace demasiado monotono, meten la directa y hala, no se, porque sin embargo, siempre he sido un admirado a muerte del sonido de Florida

saludos